Los falsos techos son placas de techos suspendidos en el aire y que están sujetadas por unos techos metálicos o en el caso de la escayola por unas estalactitas que se pegan a las placas y que lo aguantan con paciencia. Son muy útiles en distintos usos y hacen que las instalaciones eléctricas sean más cómodas.
Tipos de techos
Existe una gran variedad de falsos techos que va dependiendo tanto de su uso como del material necesario. El de Pladur está constituido por cartón y yeso y es el sistema más común en las construcciones por su comodidad de instalación y su precio. Este sistema es muy útil para las instalaciones eléctricas, sistemas de ventilación t para construir un sistema de aislamiento térmico.
El falso techo de escayola que se fabrica con el aljez o yeso y es engorroso de instalar por lo que mancha y por su peso. Este tipo no es muy popular. Los techos falsos de aluminio, que son techos metálicos, se suelen y utilizar en baños o cocinas porque dan iluminación y sensación de claridad y espacio. Los de madera son muy utilizados en ambiente fríos por su calidez y porque son térmicos.
Los techos de fibra son placas de 2 medidas que se apoyan sobre una estructura metálica. El uso de estas placas para la acústica, la resistencia a humedades y a la luz hace de esta una muy recurrida. Por último los techos de policarbonato son un plástico duro que es liviano, resistente, de vida larga, moldeable y con posibilidad de pintar en cientos de colores e interesante en distintos tipos de ambiente.
En la actualidad hay un tipo de techos acústicos que se utiliza para la insonorización y estudios de música que se llama Armstrong.
Colocación
Para su instalación hay 4 parámetros a tener en cuenta para su correcto montaje. Primero hay que determinar la ubicación e instalarlo a 3 o 4 pulgadas por debajo de las vigas para la comodidad de montaje y para que haya más espacio para colocar y quitar las placas. Hacer una marca antes de colocarlas. Hay que hacer una marca justo en el nivel y para ello tiene que tener la misma altura y estar nivelada para que no se coloquen torcidas.
Hay que medir el ancho y la longitud de la zona para saber cuántas placas se necesitan y si es necesario modelar y cortar para que las placas queden justas en el lugar. Por último determinar el diseño y para ello hay que dibujar un diagrama.



